Una de las supermodelos más conocidas y espectaculares del mundo, sus calendarios playeros son infartantes y los más buscados. ¿Quién dijo que las alemanas eran frías?
Hace unos 9 años, una adolescente Heidi Klum se encontraba ojeando una revista de modas con una amiga. Se detuvieron en una página, que contenía un cupón para el concurso "Model '92" de Alemania. Su amiga le dijo que tenía que anotarse. Heidi no quería, todavía tenía que terminar el colegio. Pero su amiga insistió, y Heidi llenó el cupón y lo mandó por correo junto con algunas fotos. Así empezó todo.
Heidi terminó compitiendo contra otras 25.000 modelos alemanas. La final del concurso se desarrolló en Munich, y Heidi Klum resultó ser la ganadora. A partir de ahí entró en la agencia Metropolitan por 3 años, con un contrato que le aseguraba ganancias de por lo menos 300.000 dólares. Hamburgo, París, Milán, Miami, New York, Tokio, Londres: la chica iba siendo cada vez más solicitada, a pesar de que le costó al principio acostumbrarse al mundo de las modelos.
Su posterior paso a la agencia Elite, le abrió aún más puertas. Pero para entender el por qué del éxito de esta infernal alemana, basta con mirar alguna de las fotos que acompañan este artículo. Su cuerpo -100% Klum- contundente, abundante y curvo. Su cara, puede pasar de la dulzura a la mayor de las insinuaciones. Una modelo súper versátil, el sueño de cualquier fotógrafo.
Y la gente de Sports Illustrated no tardó en descubrirla. A partir de 1998, millones de hombres se vienen deleitando con sus apariciones en la Swimsuit Edition de Sports Illustrated, llegando incluso a ser tapa de la revista en ese mismo año. En la edición de 1999, se la puede ver en una sesión de fotos más que hot de body painting. Así, como vino al mundo, con un poco de pintura nomás.
La tapa de SI le dio el impulso que le faltaba a su carrera: a partir de ahí se convirtió en una de las supermodelos más codiciadas en el mundo y llegó a conseguir el privilegio de ser una de las modelos del catálogo de lencería de Victoria's Secret. Así, Heidi cumplía los dos sueños que tenía al empezar su carrera como modelo: posar para Sports Illustrated -aunque nunca imaginó ser tapa- y ser una chica de Victoria's Secret. El desfile de lencería de 1999 fue visto en directo por millones de personas a través de Internet, además de haber sido proyectado en las pantallas gigantes de Times Square, en Nueva York.